Pandemia y sustentabilidad: una oportunidad

Si bien la pandemia del coronavirus pausó muchos planes en distintos niveles y desestabilizó el crecimiento global tradicional, no es un secreto que ha visibilizado e incluso acelerado, los retos que ya conocemos: cambio climático, inequidad social, etc., porque, aunque nos afecta a todos, no a todos nos afecta igual. Ha sido una muestra de lo que somos capaces o no de lograr desde lo colectivo, cómo seguir simples reglas de higiene y distanciamiento.

Ahora bien, este contexto plantea una especie de “despertar” en la consciencia colectiva, porque ha evidenciado la necesidad que tenemos para encontrar nuevas formas de organizarnos, en donde lo colectivo prime sobre lo individual. Ha cambiado la forma en la que nos relacionamos con otros, como consumimos, como nos transportamos: este es un escenario de oportunidad para la sustentabilidad. 

Por ejemplo, en nuestra región (Latinoamérica), plataformas como Mercado Libre, han tomado una relevancia fundamental. Un estudio reciente, reveló que a través de su sección de Productos Sustentables, duplicó sus transacciones a nivel regional en el ecosistema que dinamiza a emprendedores, pymes y cooperativas de triple impacto (económico, social y ambiental)   

“El estudio nos permite vislumbrar un crecimiento notorio en la demanda por productos cuya cadena de valor sea de triple impacto. Eso se ha acentuado durante estos días de confinamiento: cada vez más usuarios están comprando online, y gran parte de ellos están optando por la opción más sustentable posible” – Alan Meyer, Director de Mercado Libre Chile. 

Es como si comenzáramos a entender que, en efecto, existe una crisis más profunda que la pandemia, y a partir de la empatía y la solidaridad, comienza a trazarse el camino para el cambio, al demostrar que podemos hacer las cosas mejor. 

Si bien el confinamiento le ha dado un “respiro” al planeta, necesitamos aportes más estructurales (y no sintomáticos) para enfrentar estos retos. 

Por ejemplo, si queremos que la contaminación no vuelva a los niveles “pre-pandemia”, tenemos que estimular un cambio en los sistemas económicos. De tal forma que la famosa “nueva normalidad” y la “reactivación económica” sucedan en un marco de sustentabilidad, donde los actores de mercado compitan en un mercado justo e inclusivo, con productos y servicios que regeneren el medio ambiente y el tejido social, porque necesitamos una mejor reconstrucción. 

Sólo empezamos a darnos cuenta de la verdadera magnitud de la crisis social y económica que nos esperaLa Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible son la brújula para salir adelante, cumpliendo con su mandato de no dejar a nadie atrás.” – Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.  

Pueden parecer terrenos grises y llenos de incertidumbre, pero no es tan complejo como suena. Contamos, por ejemplo, con la Agenda 2030 de las Naciones Unidad y sus 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible, que ya proponen un marco de acción y una brújula para gobiernos, empresas y ciudadanos en las problemáticas más apremiantes que tenemos como salud, educación, cambio climático y biodiversidad. 

Muestra de lo anterior es que, en países como Ecuador, la estrategia de sostenibilidad de Quito incorpora una visión integral del triple impacto, o en Brasil (donde ya existen propuestas de política pública) también integran estas ideas y, alrededor del mundo, una cantidad enorme instrumentos financieros se ponen al servicio de estos retos para hacer frente a ellos. 

Y es que “frenar” los efectos de la pandemia no tiene por qué ser contrario a la recuperación de un futuro mejor y más resiliente. 

Entonces, ¿seremos capaces de aprovechar esta oportunidad? 

Publicado por Andrea Borges

Venezolana, 25 años. Viviendo en México desde el 2008. Ingeniera en Desarrollo Sustentable, con formación en pensamiento sistémico y sus bases para cambios colectivos. Con experiencia en sustentabilidad, impacto social, regeneración, y su implementación en el sistema empresarial. Con particular afinidad por los datos y su análisis para la medición de impacto. Apasionada por generar condiciones que inspiran transformaciones sistémicas, los viajes y la naturaleza.

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