Hecho para tirar

Estoy seguro que la siguiente historia te ha pasado. Después de meses de sacrificio y ahorro decides comprarte el nuevo super iphone X que tiene mil cámaras y una pantalla más grande y mil cosas más (que seguramente no vas a usar).

¡El celular hace todo lo que tú le digas, y más! Básicamente es el celular perfecto, incluso pensaría que para el uso que le das está sobrado.

Sin embargo, a los 12 meses te percatas que tu nuevo Iphone ya no le dura la pila como antes o que incluso se empieza a alentar y comienzas a desesperarte de lo “viejo” que se ha vuelto. “Coincidentemente” anuncian la siguiente generación del Iphone y decides que no puede ser mejor momento para cambiar de celular. Esto se le conoce como obsolescencia programada.

La obsolescencia programada se da cuando un producto se vuelve obsoleto o se vuelve indeseable para el usuario y existen muchas formas en que las empresas hacen que esto pase, por ejemplo:

  1. Tiempos de vida de los productos reducidos
  2. Actualizaciones de software que no permita una agradable experiencia al usuario
  3. Imposibilitar las reparaciones a los equipos ya sea a través de elevados costos de reparación o al hacer complejo el proceso de reparación
  4. Lanzamiento de modelos con “mejores” especificaciones técnicas
  5. Cuando las empresas ya no dan soportes de seguridad o actualizaciones de software a los electrónicos
  6. Consumibles no compatibles con entradas universales. Un ejemplo de esto es el caso de impresoras que en muchas ocasionas el cartucho de la tinta cuenta con una entrada de propietario impidiendo que pueda rellenarse los cartuchos
  7. Cambios marginales en los productos. Por ejemplo, en los videojuegos de deporte donde en la siguiente edición los cambios únicamente se dan en los nombres de los jugadores y gráficos mejorados los cuales “justifican” la compra de la nueva edición.

¿Por qué existe la obsolescencia programada? La respuesta es sencilla: ventas. Un ejemplo es Apple donde la principal ganancia viene de productos ¡el 80% de sus ventas en el Q4 del 2019 venían de la venta de celulares, tabletas, computadoras y wearables!

Esta necesidad de mantener el incremento en ventas ha obligado a las empresas a “innovar” sus productos año con año para mantener el ingreso de las compañías. Sin embargo, muchas de estas innovaciones son marginales haciendo que la diferencia entre productos sea mínima obligando a las empresas a lanzar actualizaciones de software que entorpezcan la experiencia de usuario en los modelos viejos y que justifique el cambio.

Este caso incluso ha llevado a la gran manzana a tribunales en países como Francia e Italia a pagar multas de hasta 25 millones de euros (no te preocupes si crees que es mucho dinero, a Apple solo le tomo 3 horas para generar esos 25 millones).

¿Quién pierde con la programación en el tiempo de vida de un producto?

Desafortunadamente somos nosotros los usuarios y el medio ambiente. Al estar “forzados” a comprar año con año diferentes productos que atienden al mismo problema afectamos nuestros bolsillos, mientras que por el lado del medio ambiente generamos año con año residuos y una demanda desmedida de recursos naturales para la fabricación de esos productos.

Para hacer frente a esta práctica existen soluciones que podemos considerar como:

  1. Comprar productos que ofrezcan garantía de por vida o por largos periodos de tiempo
  2. Compra de aparatos u objetos modulares, los cuáles en caso de falla en alguno de sus componentes pueda sustituirse el componente fallido y no todo el equipo
  3. Comprar objetos en segunda mano: aunque no parezca una opción atractiva para muchos, hay que recordar que aquellos que compran el modelo nuevo estarán desechando su modelo “viejo” el cuál en lugar de dar a vertederos se le puede extender el tiempo de vida.
  4. Repara: lo importante aquí es escoger productos que sean fáciles y baratos de reparar digo… si te sale más caro cambiar la pantalla de tu celular que comprar uno nuevo caemos en el problema de la obsolescencia programada.
  5. Compra los productos en lugares que cuenten con programas de recuperación de electrónicos: aquí aplica la frase de “lo menos peor” es decir, no es la mejor de las soluciones, pero al menos estaremos disponiendo el producto en un lugar que pueda reciclar y recuperar algunos de los materiales.

No obstante, lo que más puedes hacer como individuo está en el poder del consumidor. Es necesario entender que la obsolescencia programada no es ningún beneficio para nuestros bolsillos, ni para el medio ambiente, es por eso que debemos evolucionar nuestra mentalidad como consumidores.

Dejar de comprar productos anualmente que en el mejor de los casos cuenta con mejoras marginales que resuelven los mismos problemas que los productos que hoy en día tenemos. Al final hazte la pregunta ¿realmente necesito el modelo más reciente de ___ en mi vida?

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