¿Agua virtual?

Cuando pensamos en nuestro consumo de agua solemos considerar los momentos en que nos lavamos las manos, nos bañamos, nos cepillamos los dientes, y otras medidas de higiene. Algunos recuerdan incluir el agua para lavar el auto, para regar plantas y jardín, etc. Es decir, solemos pensar en el agua que vemos y olvidamos el agua virtual

Pero, ¿qué es el agua virtual y por qué es tan ignorada? 

El agua virtual es aquella que se encuentra en los productos que consumimos en el día a día. Dicho de otra forma: es el agua utilizada para producir alimentos, ropa, empaques, combustible, electricidad, aparatos electrónicos, etc. Justamente recibe ese nombre por ser agua que no vemos directamente y, por lo tanto, olvidamos que existe. 

Todo lo que consumimos “contiene agua” por el simple hecho de que el agua se utilizó para su producción y distribución. Se usa agua para cultivar alimentos, y para hacer crecer a los animales de consumo. También hay agua en la elaboración de telas para ropa y accesorios. El agua se usa en la generación de energía eléctrica y combustibles… Es simple: el agua se usa, estemos conscientes de eso o no. 

Hamburguesas clásicas de carne picada - Recetinas

¿Alguna vez han escuchado que para hacer una hamburguesa se utilizan alrededor de 2,400 litros de agua? No quiere decir que en el restaurante o cadena de comida rápida estén usando esa cantidad de agua al momento de prepararles la hamburguesa. Los 2,400 litros constituyen la huella hídrica, que incluye el uso de agua directa y el agua virtual, de este alimento.  

 Para vislumbrar un poco el agua virtual de la hamburguesa, podemos separarla en: 

  • Pan: considera el agua que se utilizó para elaborar la harina y posteriormente hacer el pan. 
  • Vegetales: contempla el agua usada para su cultivo, así como su recolección. 
  • Carne: incluye el agua que requirió la res (y el alimento que comió) durante toda su vida para crecer lo suficiente para ser consumida. 
  • Elaboración: es la energía (electricidad, gas) y los artefactos utilizados. 
  • Otros: los ingredientes deben ser transportados hasta llegar al restaurante o el hogar donde se preparará todo, así que se incluye el uso de combustible y este puede variar dependiendo de la procedencia de cada ingrediente.  

En fin, como debe considerarse el agua desde la extracción de materia prima hasta la producción y distribución del producto, hay mucho que contabilizar, pero esta breve visualización nos da una idea de dónde es que viene toda esa agua. Y este fue el ejemplo de un alimento, pero se puede hacer el mismo ejercicio con cualquiera de nuestras pertenencias y productos de consumo. 

Si te interesa conocer cuánta agua virtual consumes, y por lo tanto cuál es tu huella hídrica, puedes visitar esta liga (https://www.watercalculator.org/wfc2/esp). Este sitio ofrece una calculadora de huella hídrica bastante sencilla de entender y al obtener tu resultado, puedes encontrar varios consejos para reducirla. La calculadora se basa en patrones de consumo promedio de los estadounidenses, pero sirve de igual forma para darnos una idea de cómo estamos nosotros. 

Te toma menos de 10 minutos, pero esperemos que el conocer el resultado cambie tu estilo de vida de ahora en adelante.

Publicado por Alitza Vargas

Ingeniera en Desarrollo Sustentable, apasionada por la gestión de proyectos y el aprendizaje continuo. Con experiencia en proyectos de mejora en eficiencia operativa, estandarización y productividad dentro de los sectores de: construcción y bienes raíces; química, petroquímica, y embalaje; industria; comercio minorista; y telecomunicaciones. Creo firmemente que la sustentabilidad puede y debe ser incorporado a la gestión de toda empresa para asegurar su éxito, adaptabilidad y crecimiento en el mundo.

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