¿El poder del consumidor?

¿Ya vieron The Good Place en Netflix? Si la respuesta es “No”, se las recomiendo. Es una serie que aborda, a través de la comedia, la gran pregunta: ¿qué hay después de la muerte?

Básicamente, plantea que todas las acciones durante nuestra vida, son juzgadas con base en un sistema de puntos, donde cada acción positiva te da puntos y cada acción negativa, te los quita. Por ejemplo: ser vegano te daría 425 puntos, mientras que decirle a una mujer que sonría, te quitaría 53 puntos (es una comedia). Al final, si hay un balance positivo, vas al “lugar bueno”, de lo contrario, al “lugar malo” (pueden ver algunos ejemplos divertidos en la imagen)

Tras una serie de eventos desafortunados, los personajes se percatan que han pasado siglos desde que alguien llega al lugar bueno y que, en esencia, el sistema de puntuación tiene una gran falla, pues en el mundo en el que vivimos, cuando tomamos cualquier decisión, estamos tomando muchas a la vez, y todas tienen una serie de implicaciones, en muchos casos negativas, que no podemos ver.

Pensemos en una situación hipotética: se nos antoja hacer guacamole, vemos que ingredientes tenemos en casa y nos hace falta el protagonista: aguacate.

Vamos a la tienda y ahí están: relucientes y en su punto; agarramos un par, los compramos y regresamos a la casa para disfrutar de una buena botana. Ahora, te invito a cuestionarnos: ¿tendríamos toda la certeza que detrás de ellos no hay trabajo infantil, involucramiento del narco, pesticidas, semillas genéticamente modificadas, o cualquier otra temática que nos preocupe?

No creo que ningún ser humano quiera apoyar el cambio climático o patrocinar redes de explotación por conciencia propia (dejando teorías conspirativas a un lado). Pero es muy cierto que con cada cosa que compremos, esto es una posibilidad, y si a eso le sumamos etiquetado imposible de entender, una prostitución de las marcas “verdes” o “ecológicas” y un estilo de vida que no nos permite investigar a profundidad sobre cada producto o servicio que compramos, ¿parece una causa perdida hablar del poder del consumidor, cierto?

Más allá del fatalismo detrás de la idea y victimizarnos del sistema capitalista en el que vivimos, la idea de este blog es invitarlos a dar pequeños pasos, empezando por cuestionar. Seamos críticos de todo aquello en lo que ponemos nuestro dinero.

Si la próxima vez que vayas de compras, tienes esto en mente, entonces ya habremos comenzado a recorrer el camino.

Eventualmente, si somos muchos dando pequeños pasos, entonces catalizamos el cambio. Así que, si no quieren hacer la tarea, les traigo algunas plataformas que cuidan el impacto de los productos que comercializan. No quiero decir que sean perfectas, ni las únicas, pero son algunas de las que conozco y funcionan:

Jüsto es un súper en línea y con entrega a domicilio que selecciona cuidadosamente los productos que ofrecen, mientras eliminan a intermediarios. Así, tenemos productos de calidad a un precio “más justo” y brindan acceso a pequeñas y medianas empresas para vender sus productos.

Además, tienen un compromiso permanente para reducir el desperdicio y los plásticos de un solo uso. En una entrevista con Entrepreneur, describieron “… queremos utilizar la tecnología para cambiar el modelo operativo y sacar ventaja para los productores, un supermercado tradicional tiene una merma de 35% y nosotros apostamos tener una de sólo 3%”

Denda es un sitio web que busca acercar productos más sustentables a las personas. El Mercado Libre o el Amazon exclusivo de productos responsables. Los productos que ofrecen van desde la alimentación saludable, salud, belleza y cuidado del hogar, e incluso, soluciones de eficiencia energética. Entonces, podemos encontrar en un solo lugar, una gran variedad de productos de bajo impacto ambiental.

Canasta Rosa es una tienda en línea que facilita la compra y venta de miles de productos únicos elaborados artesanalmente por emprendodres. Dentro de las categorías de productos están: comida, salud y diseño. Además, fortalecen a su comunidad de emprendores con herramientas y medios para escalar su negocio e inspiran a los compradores a crear sus propios regalos.

En todo el mundo, existen millones de ejemplos como estos, incluso, hay un lugar que condensa muchos emprendimientos sustentables de Latinoamérica, el Directorio Sustentable. ¡Échale un ojo!

Si conocen más opciones, lo mejor es compartirlas y difundirlas. Con esto, queridos lectores, los invito a mandar a través de su consumo, porque la información la tenemos y nuestras decisiones cambian el rumbo de las cosas.

¿Quieres tomar el poder de vuelta?

Publicado por Andrea Borges

Venezolana, 25 años. Viviendo en México desde el 2008. Ingeniera en Desarrollo Sustentable, con formación en pensamiento sistémico y sus bases para cambios colectivos. Con experiencia en sustentabilidad, impacto social, regeneración, y su implementación en el sistema empresarial. Con particular afinidad por los datos y su análisis para la medición de impacto. Apasionada por generar condiciones que inspiran transformaciones sistémicas, los viajes y la naturaleza.

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